Javier Mascherano tuvo un partido para el olvido en el derbi entre Barcelona y Real Madrid, donde cometió groseros errores, uno de ellos que terminó en el gol del empate merengue.
Su "palmarés" en el Camp Nou incluyó dos faltas dignas de ser cobradas como penales y su falla permanente en la marca.
Como frutilla del postre, el argentino se resbaló en la jugada del gol. Arda Turán cometió la falta, el Jefecito protestó y vio la amarilla; como si esto fuera poco, Masche perdió el equilibrio y no pudo contener a Sergio Ramos, nada menos.
El español cabeceó sólo y el resto es historia conocida. ¡Tremendo!
