Jonathan Calleri no ha encontrado en West Ham la continuidad que quisiera, pero aprovecha su estadía en Europa para darse ciertos lujos.
Este martes estuvo presente en el Camp Nou, en el partido entre Barcelona y Atlético de Madrid, por la vuelta de una de las semifinales de la Copa del Rey: "Yo vi jugar a Messi", celebró el delantero en Instagram.
Pero la que se llevó la mejor parte fue su novia, Micaela Fusca, quien se fue del estadio culé con el tesoro más preciado: la casaca de la Pulga.
"Pura felicidad. Sueño cumplido, sos inmenso Pulga", fueron las palabras que acompañaron la foto de la morocha.
¡Qué suerte!
