El clima en Río de Janeiro, a horas de la final de la Copa Sudamericana, está pesado. Los hinchas del Flamengo tienen en la mira a los de Independiente, que no pueden dar un paso sin sufrir alguna agresión.
Para este mediodía habían preparado un banderazo en la playa pero, por recomendación de los cuidadores de los paradores, debieron suspenderlo.
"Se vienen millones de hinchas del Fla", les advirtieron.
Mientras tanto, en la puerta del hotel de Independiente, simpatizantes del Rojo presionan por entradas y también ocasionan incidentes. Como respuesta recibieron gas pimienta.