Desafiante como en el campo de juego. Gonzalo Martínez cruzó con la mirada a los hinchas de Boca que recibieron a los jugadores de River con silbidos en la previa del duelo por Copa Libertadores.
El Pity, lejos de amedrentarse ante el accionar de los simpatizantes xeneizes, levantó la cabeza, frunció el ceño y miró fijamente a la platea en La Bombonera mientras caminaba por la línea de cal junto a sus compañeros para realizar la entrada conjunta con el plantel de Boca.
