Fue amarilla. Era para roja, tal vez. Aunque terminó morada la cosa… El planchazo de Grimi sobre Burian, el arquero de Wanderers, todavía deja tela para cortar. Principalmente cuando el dolor y la marca, todavía, queda sobre la tetilla del agredido, que no puede creer lo que pasó. Y mucho peor: la sanción del juez brasileño Pericles Cortés.A los 21’ ST, el lateral de Racing fue a buscar en el área chica una pelota aérea con la pierna arriba y clavó sus tapones en el pecho del golero. Sí, dolió.
En el empate 1 a 1 entre Racing y Wanderers de Uruguay, el defensor Leandro Grimi le propinó un planchazo al arquero charrúa, Leonardo Burián, y sólo vio la amarilla. El "1" del equipo uruguayo publicó las secu
La descomunal patada que nadie vio: ¿La más feroz de la Copa Libertadores?

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