El año pasado, Boca y Rosario Central se enfrentaron en la final del certamen argentino y el árbitro Diego Ceballos tuvo una clara incidencia en el resultado final. En primer lugar, no cobró un gol legítimo de Marco Ruben de cabeza. Y por otro lado, el juez le dio un penal inexistente al equipo que en ese entonces dirigía Rodolfo Arruabarrena. Un instante después, Nicolás Lodeiro marcó el 1-0. Y sobre el final, Andrés Chávez marcó el 2-0 (estaba apenas unos centímetros adelantado y el error fue del línea).
Este año, ambos equipos se volverán a ver las caras, aunque esta vez será por los cuartos de final de la Copa Argentina. Si bien falta para el partido -se jugaría el 2 de noviembre- la polémica estalló en las últimas horas.
Eduardo Coudet, entrenador de Rosario Central, había hecho algunos reclamos por la fecha del partido y por la designación del árbitro. Como consecuencia, el vicepresidente del Xeneize Royco Ferrari opinó sobre el tema y le contestó al Chacho.
"Nosotros ya cedimos con la fecha del partido. Coudet es un buen técnico, a mí me gusta, pero se nota que pasó por River porque vive llorando. No para de pedir y de pedir", expresó Ferrari, consciente de que el Chacho vistió los colores del Millonario, en una entrevista que le concedió a la radio ADN Bostero.A su vez, el directivo remarcó que el conjunto comandado por Guillermo Barros Schelotto clasifaicará a la Libertadores del próximo año porque volverá a conquistar el certamen más federal de Argentina: "Boca va a entrar a la Copa Libertadores por ganar la Copa Argentina".
