El columnista se pregunta: ¿habiendo tantos temas interesantes en la política vas a hablar de ese tipo? Y de inmediato se responde: lo que pasa es que ese tipo está haciendo política aunque no lo parezca. Lo suyo es un hecho político.
Santi Maratea, el influencer que hace política sin que lo parezca y que junta plata de la nada
Vamos entonces a los bifes: el tema es Santiago Maratea, 31 años, el influencer que se diferencia de tantos otros porque se dedica a juntar plata para arreglar problemas sociales determinados. Lo hace rápido y da soluciones. Él te abre una fiducia para administrar dinero, contrata contadores y abogados, y en cada caso paga todo lo que hay que pagar a la AFIP. Y, claro, cobra por su trabajo.
Desde que arrancó con esta actividad ha reunido fondos para pagar operaciones médicas carísimas, comprar vehículos destinados a la comunidad wichi del Chaco, o para solventar los gastos de un viaje al exterior de atletas argentinos, entre otros muchos casos, que le han dado fama nacional.
En el caso de los incendios en la provincia de Corrientes juntó cien millones de pesos. A la familia de Emmita, la bebita con atrofia muscular espinal, le consiguió dos millones de dólares para comprar uno de los remedios más caros del mundo.
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Al rojo vivo
Pero lo de esta semana ha sido inusual. El Club Independiente de Avellaneda, uno de los grandes del fútbol argentino, logró pagar tres millones de dólares (820 millones de pesos) a su principal acreedor, el Club América de México, con lo cual achicó la deuda que lo imposibilita de acceder al mercado de pases. Ese dinero fue reunido por Santi Maratea entre simpatizantes del club de todo el país, ex jugadores y particulares que aportaron, sobre todo, porque la movida llevaba la firma de Maratea. Un dato: la AFIP recaudó 22 millones de pesos en retenciones por esta operación.
En un punto lo suyo podría coincidir con Néstor Kirchner quien nos "enseñó" que para hacer política se necesita mucha plata. Lo de Maratea no parece ser, sin embargo, kirchnerismo. Él no trabaja con fondos del Estado.
Maratea se ha acostumbrado a rendir cuentas de todo, incluido claro su sueldo, que es el 5% del dinero reunido. En el caso de Independiente percibió 26 millones de pesos. Es una especie de gerente de acciones solidarias. Muchos dicen: este tipo en cualquier momento va a mostrar la hilacha. No ha ocurrido.
En el video en que dio cuenta de cómo se manejó la plata reunida para Independiente, Maratea explicó incluso que en esas operaciones bancarias se debe pagar un plus por un programa que detecta cualquier atisbo de lavado de dinero.
Su mejor capital
Lo más llamativo de todo es que haya tanta gente dispuesta a acudir a sus llamados solidarios y que le sigan teniendo confianza. Además, claro, de que no haya resultado uno de esos turbios de las estafas piramidales. Los argentinos que le entregan plata creen que Maratea no los va a traicionar y que los billetes van a llegar a quien le corresponde. Y el influencer parece tener en claro que ése es su mejor capital.
El Santi en cuestión curte una fachada de fuera de serie, pero no se hace el docto. No concluyó ninguna carrera universitaria. Alguna vez pensó en ser humorista o standapero, una veta que se le suele escapar cada vez que lo cuestionan. Varias veces ha protagonizado polémicas con referentes televisivos por ciertos comentarios suyos sobre la marihuana, la cocaína y la homosexualidad.
Basta sentirlo hablar para darse cuenta de que tiene buena educación, de que ha ido a colegios destacados, pero también que es portador de esa educación que se aprende en la casa. Tiene un dejo de chabón concheto de San Isidro, pero lo maneja con naturalidad, no con afectación.
Uno de los momentos más conmocionantes de su vida fue el suicidio de su madre, Mariana Chevallier, en 2019, una mujer con fuerte vocación social. Los que lo conocen bien dicen que la veta solidaria del influencer es una una especie de homenaje del hijo a su madre.
¿Dónde hay un mango?
¿Cuántos políticos, por más honestos que sean, están en condiciones de encarar una campaña de ese tipo. ¿Hoy en día alguien va a poner un "sope" para una causa de caridad encabezada por un político?
Maratea ya lleva 10 años en este asunto solidario. Al principio, como algo que lo hacía al pasar. Hoy es su trabajo principal. Y en esa década se ha convertido en uno de los jóvenes más influyentes de la Argentina. Su fama ha excedido el país. Conoce de redes sociales como pocos. En Instagram tiene 3.500.000 seguidores y produce contenidos.
Quien lo haya seguido en Instagram o haya visto videos con sus declaraciones sabrá que no es un angelito de Dios. Tiene la lengua afilada para contestar acusaciones o para plantear temas heavy. Seguramente esto de las colectas no va a durar toda la vida y por eso está pergeñando la creación de una ONG que de alguna manera le sirva de continuación de su cruzada y que "sea más grande que Google".
El pádre de Santi, Rafael Maratea, un hombre que dos veces tuvo cáncer y lo superó, cree que su hijo nunca se va a dedicar a la política partidaria. "Creo que encontró un espacio en donde puede hacer un montón de cosas sin entrar en la política formal. No necesita a la política para cambiar al mundo, él ya tiene las herramientas para hacerlo".
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