Ya no hay noticias de aquellos "unionistas" que en septiembre de 2023 salieron segundos en las elecciones de Mendoza. En efecto, en La Unión Mendocina ha quedado el desparramo. Aquella creación multifruta de Omar De Marchi es hoy el reino de "si te he visto, no me acuerdo". Nadie da la cara. En esa carpa todo es cric cric, cric cric. El expansivo inventor de La Unión está dedicado, tiempo completo, a su nuevo mentor, Javier Milei.
Hace un año votábamos en Mendoza sin prever que el país sería dado vuelta como una media
Tanto los que tratan de comprender el fenómeno Milei como los que atacan al Presidente sin matices están condenados a girar alrededor del libertario

Alfredo Cornejo es de los que ha entendido que tanto en el país como en los partidos políticos Milei ha producido un terremoto que lo ha modificado todo.
Foto: Prensa de GobiernoCualquiera puede entender que desde esa posición libertaria es imposible que De Marchi vuelva a tentar a territorialistas, antimineros, peronistas, jubilados, gremialistas, vecinalistas o a radicales como Daniel Orozco. Hoy, con el país dado vuelta como una media, difícilmente algún político pueda juntar en Mendoza un carnaval ideológico bajo la consigna de que hay que combatir a Alfredo Cornejo.
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En tanto, manoseados y embarrados durante años por el kirchnerismo, los peronistas mendocinos, esos que salieron terceros en la última elección, seguramente quedarían cuartos si las elecciones fueran hoy. Ha sido un año perdido para el PJ de la provincia. No han hecho autocrítica, no han generado liderazgos y la palabra renovación no parece existir para ellos.
Salvo contadas excepciones, en el peronismo mendocino siguen hablando como hace 40 años. Quieren "volver a enamorar", llaman a "militar el territorio" y aún sueñan con llenarnos la heladera. ¿Alguien puede decir hoy que la CGT sea la columna vertebral del movimiento peronista?
Y de los Verdes que salieron cuartos, ¿qué se puede decir? ¿Qué los brotes de ese color están frenados en Desaguadero? ¿Que en su dirigencia hay un festival de personalismos? ¿Que son pocos y se conocen mucho? ¿Que no son malos sino un poco chambones?
Y qué me contursi, Alicia, del Partido Demócrata, aquel que en 1997 llegó a ganar una elección legislativa en la Provincia y que luego pareció castigado por una maldición ya que a partir de allí empezaron una imparable declinación que los dejó a un tris de la desaparición, una extinción de la que los salvó la llegada de Javier Milei y su La Libertad Avanza, una nave a la que se subieron con desesperación de polizón y con el barco ya arrancado.
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El malquerido
Dentro de ese panorama, el malquerido de todos ellos es Alfredo Cornejo, al que cuestionan y maldicen, a veces con alguna razón. El gobernador es de los que han entendido que en el país -y en los partidos políticos- ha ocurrido un terremoto que lo ha cambiado todo y que ha obligado a barajar y dar de nuevo.
Zorro, Cornejo ha tomado nota de que este Milei es tan encabronadamente complejo que sus maneras de pensar y gestionar no se pueden cuestionar con las armas políticas que eran de uso corriente hasta diciembre del año pasado, y que por lo tanto es más beneficioso para el país acompañarlo críticamente para que pueda gobernar.
¿Por qué? Simple, por respeto a la ciudadanía argentina que dispuso que había llegado el momento de terminar con el populismo kirchnerista. Y que para ello estaba visto que el corte con la política fracasada no lo iba a hacer ni el PRO ni la UCR asociados en Juntos por el Cambio, ni mucho menos el peronismo disfrazado de poskirchnerismo, sino alguien sin ataduras con ese aparato dirigencial que nos había picado el boleto al infierno.
Por estas horas han llamado la atención unas declaraciones del dirigente radical sanrafaelino Ernesto Sanz, quien fue figura legislativa nacional durante 20 años y uno de los creadores de Cambiemos. A lo largo de los años Sanz y Cornejo se han celado. Han tenido un trato distante aunque respetuoso. Ahora Sanz se ha mostrado comprensivo con la posición del actual gobernador respecto del gobierno de Milei. "No quisiera estar en los zapatos de Cornejo, sé lo que le cuesta navegar en las aguas de Milei", ha dicho.
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Supeditados
Pues bien, ocurre que todos estos protagonistas que hemos ido citando -tanto los que comprenden el fenómeno, como los que lo atacan sin matices- están impedidos de programar plenamente su futuro en espera de que el presidente Milei termine de asentarse en lo económico, que es lo esencial, pero también en lo político, punto débil del libertario que finalmente está tratando de subsanar a regañadientes o de manera aparatosa, como el asado multitudinario en Olivos para los legisladores que avalaron el veto presidencial a la ley que subió las jubilaciones.
La consolidación de Milei vendrá finalmente si es la propia población la que ratifica en 2025 el acompañamiento al libertario, un aval no necesariamente militante, pero sí ciudadano, con el objeto de que Milei nos deje instalados en una senda saneada, republicana y liberal
En ese sentido, los que ganaron en 2023 en Mendoza, el radicalismo de Alfredo Cornejo con tres gobernaciones consecutivas (Cornejo-Suarez-Cornejo), están en un proceso de reconfiguración milimétrica en torno a la figura presidencial. En tanto, la UCR nacional vive una crisis de personalidad, con una conducción de Martín Lousteau que vota asociada a posturas del kirchnerismo, sin tomar en cuenta la opinión de los gobernadores radicales.
Cornejo aprovecha toda esta polémica para repetir que "no estamos en su gobierno, pero queremos apoyarlo para poder cambiar las principales reglas de juego de la economía y del vínculo con el mundo, que debe ser mucho más abierto".
Al mandatario le gusta remarcar que muchas de las cosas que hoy destaca Milei, como la de gobernar sin déficit, él las viene pregonando y haciendo desde su primer período como gobernador. Y cuando le preguntan si no se siente incómodo apoyando a Milei, no duda en afirmar que hay que ser prácticos y aceptar que no hay tantos con coraje para sanear la economía.