Luis, un argentino que viaja junto a su familia en el crucero Costa Smeralda, narró este jueves cómo se vivió en la embarcación la alarma por un posible caso de coronavirus en una pasajera china de 54 años que ya fue descartado por especialistas italianos.
Te puede interesar:Créditos ANSES: reducción de tasas y devolución de cuotas para jubilados
En diálogo con radio Nihuil, el hombre aseguró que se han extremado las medidas de higiene y que se intenta no compartir espacios reducidos con una gran cantidad de personas pero que la vida en el interior del barco, por el momento, es normal.
"Evitamos tomar el ascensor y ahora no nos dejan ingresar al comedor si no nos higienizamos las manos", explicó Luis minutos después de que el capitán del barco realizara una comunicación oficial.
El mensaje fue leído por un altavoz en varios idiomas, allí se informó que la nave pasarían la noche de este jueves en el puerto Civitavecchia debido a que no cuentan aún con el permiso para partir luego de haber estado bloqueados hasta que se conocieron los resultados médicos que corroboraron que la ciudadana china sufría solo una influencia común.
El protocolo se inició cuando se detectó que una mujer sufría de fiebre y problemas respiratorios, mientras que su esposo no presentó ninguna sintomatología. Ambos fueron aislados en una habitación.
"No estamos nerviosos ni hay un ambiente de temor. El barco tiene 300 metros de largo y 18 pisos, es prácticamente una ciudad, así que hay muchas cosas para hacer. No se nos ha pedido que nos quedemos en los camarotes", comentó.
Los 6.000 pasajeros y 1.000 tripulantes fueron notificados cerca de las 8 de la noche de Italia (16 horas argentina) que el Ministerio de Salud de Italia descartaba que se tratara del virus que ha provocado temor mundial y la declaración de emergencia internacional de la salud pública de parte de la OMS.
El turista argentino dijo estar de acuerdo con la decisión de no permitir el desembarco por parte de las autoridades italianas. Sin embargo, se mostró preocupado ya que la mujer estaba a punto de culminar el recorrido, por lo tanto, había estado presente en varias ciudades. "Se trata de un recorrido circular, ella debía bajarse en el próximo puerto. Al ver la rapidez con la que se propaga este virus, podría haber sido muy grave", explicó el entrevistado.
