Dioselinda Zapata Feijóo, una joven de 22 años, murió decapitada el viernes pasado en la ciudad peruana de Tumbes cuando la hélice de un helicóptero golpeó su cabeza.La mujer encontró la muerte de manera trágica cuando intentaba acercarle un petitorio al jefe del Gabinete Ministerial, Pedro Cateriano, en reclamo por su hermano preso.
Una militante murió decapitada por un helicóptero gubernamental
