Un pueblo francés se declaró dispuesto a recibir a una familia de refugiados de Oriente Medio pero a condición de que sean cristianos, sosteniendo que éstos "no atacan trenes" ni "decapitan a sus jefes".Otros dos alcaldes franceses ya dijeron el martes que elegirían a los refugiados en función de su religión, una decisión criticada por el gobierno.
Un pueblo francés sólo quiere refugiados cristianos porque "no decapitan a sus jefes"
