La investigación judicial por el suceso trágico ocurrido en Brasil avanza con las declaraciones de los involucrados. Evelyne dos Santos Gonçalves era la principal organizadora de la actividad donde falleció Maria Eduarda Rodrigues de Freitas. La encargada de veintiún años explicó ante las autoridades policiales sus verdaderas tareas durante esa jornada fatídica.
Durante su testimonio, la mujer detalló sus responsabilidades en el puente Ponte do Esqueleto, ubicado en la localidad de Limeira. La joven afirmó sentir mucho miedo ante las cuestiones operativas previas a cada salto.
Por tal motivo, su labor principal consistía en recibir a los clientes, organizar las filas para registrarse o manejar los perfiles digitales del grupo llamado Entre Cordas.
La acusada remarcó su falta de preparación técnica frente a los investigadores de la causa. "Como no participo en nada operativo, siempre digo, incluso en redes sociales, que tengo mucho miedo, que no tengo la formación necesaria para darles respuestas técnicas. Porque mi única función es editar los vídeos, publicarlos en redes sociales, hacer que un contenido se vuelva viral", señaló la detenida.
Cómo sigue el caso que conmociona a Brasil
La organizadora aclaró su posición física al momento de la fatalidad. Según sus palabras, se encontraba a unos veinte metros de distancia llenando un formulario cuando escuchó un ruido muy extraño.
Al mirar hacia la plataforma metálica, observó las caras de sorpresa de los instructores. En ese preciso instante notaron que la víctima cayó desde cuarenta metros de altura sin las cuerdas de seguridad correspondientes.
A pesar de la gravedad de la situación procesal, Evelyne defendió la pericia de sus compañeros de trabajo. "No huimos, estamos aquí esperando ser juzgados, para que yo haga lo que sea necesario. Sin importar lo que pasó, sin importar lo que nos hagan, asumiremos la responsabilidad, nos quedaremos aquí", manifestó la responsable.
Las fuerzas de seguridad detuvieron a seis personas por el fallecimiento. Tres instructores enfrentan cargos por homicidio doloso, ya que asumieron el riesgo al omitir los protocolos básicos de resguardo.
Un amigo de la fallecida testificó que la preparación del equipo resultó demasiado rápida. Además, la policía identificó a un empleado que retiró la cámara corporal de la chica minutos después de la caída fatal.



