Cobijado en un monasterio budista de Katmandú, Nima Lama agarra su rosario y recuerda a su familia perdida en la avalancha de rocas y hielo provocada por el terremoto de hace un mes.Su mujer y sus padres figuran entre los cientos de víctimas de una enorme avalancha que arrasó el valle de Langtang, un lugar muy visitado por los aficionados al senderismo, tras el terremoto de magnitud 7,8 ocurrido el 25 de abril.
El coordinador humanitario de la ONU para Nepal, Jamie McGoldrick, advirtió que el tiempo está contado para entregar ayuda a los supervivientes antes de la llegada del monzón.
Un mes después del sismo en Nepal, los supervivientes esperan rehacer sus vidas
