Miles niños filipinos, algunos incluso de 9 años, arriesgan sus vidas trabajando en pequeñas minas ilegales de oro en condiciones aterradoras y el gobierno no ha hecho suficiente para protegerles, afirmó el miércoles un grupo humanitario.Los niños trabajan en pozos inestables de 25 metros (80 pies) de profundidad o bajo el agua en la costa y en ríos, procesando el oro con mercurio —un metal tóxico que puede causar daños irreparables a la salud_, indicó un informe Human Rights Watch. Los que bucean para buscar oro pasan varias horas bajo el agua en cada inmersión, en huecos a 10 metros (30 pies) de la superficie, y reciben aire a través de tubos conectados a un compresor de aire.
Un grupo humanitario denunció los riesgos que corren los niños mineros filipinos
