Los pies de Carlos Santamaría Díaz no tocan el suelo cuando se sienta en el pupitre del salón. En el pizarrón se entrevé una explicación sobre la composición de la proteína. Y todos sus compañeros parecen haber terminado, al menos, la licenciatura. Carlos tiene nueve años y está sentado en un aula de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Todos los días, de cinco a nueve de la tarde, acude al diplomado de bioquímica y energía molecular en la Facultad de Química.Esta es la gran historia de este chico, que cuenta el diario El País de Madrid.
Carlos Santamaría cursará la primaria en línea para seguir con sus clases universitarias. La UNAM acepta para este curso a más de 46.000 alumnos.
Tiene apenas nueve años y estudia Química en la UNAM
