Como si el temor, hambre, sed, preocupación y cansancio no fueran prueba suficiente, nuevos retos se presentan para aquellos que recorren los 1.600 kilómetros a Europa: lluvias torrenciales y lodo espeso.Unos 7.000 refugiados y migrantes, incluidas varias familias con niños pequeños, desafiaron las fuertes lluvias del jueves para cruzar la frontera norte de Grecia a Macedonia en lo que la policía griega dijo que es el mayor grupo visto hasta ahora.
Temor, hambre, lluvia: migrantes sobreviven en Grecia
