ver más
La tensión no afloja

Los seguidores de Guaidó continuarán en las calles y los chavistas en alerta

"Voy a seguir marchando hasta que Dios me permita". Patricia Requena se movilizó este miércoles en Caracas tras un nuevo llamado del opositor Juan Guaidó, quien encabezó el martes una fallida sublevación militar contra el mandatario Nicolás Maduro. Mientras tanto los adictos al chavismo celebraron que la asonada no tuviera éxito el martes aunque sostuvieron que se mantendrán a nuevos intentos.

Diseñadora gráfica de 40 años, Patricia salió con una pancarta en la que se leía: "Todos unidos por una Venezuela en libertad".

Acudió a la plaza Altamira, bastión opositor en una zona acomodada de Caracas, donde miles se concentraron con motivo del Día del Trabajador. 

Guaidó había planteado esa movilización como "la más grande en la historia" de Venezuela.

"Vimos a militares reconocer a nuestro presidente encargado (Guaidó), nosotros tenenos que seguir en la calle", relató a la AFP, en alusión al alzamiento el martes de un puñado de militares y policías que Maduro denunció como una "escaramuza golpista".

Mario Álvarez salió por segundo día consecutivo, luego de sumarse a los opositores que se congregaron el martes a las afueras de la base aérea La Carlota, tras la fallida sublevación que se desinfló luego de que la cúpula militar reiterara su lealtad a Maduro.

Lejos de desanimarse, Mario, que se colocó en las muñecas banderas de Venezuela como brazaletes, siente que el episodio lo anima a seguir protestando contra la peor crisis en la historia reciente del país petrolero.
  

"Votar en libertad"

El chavismo, como es habitual, también convocó movilizaciones en el marco del Día del Trabajador, en las que además celebraron el fracaso del levantamiento militar.

 Embed      

"Sabemos que no es la primera, ni será la última vez que la oligarquía financiada y apoyada por el imperialismo yanqui tratará de mermar las esperanzas de un pueblo que decidió ser libre", expresó Valmore Rodríguez, partidario del chavismo.

Veinticinco militares pidieron asilo en la embajada de Brasil en Caracas, mientras Leopoldo López, liberado por los rebeldes de su prisión domiciliaria y con quien Guaidó lideró el alzamiento, se refugió con su familia en la delegación de España.

"Sentí una ilusión grande de ver a Leopoldo López al lado de Guaidó en La Carlota", aseguró Mario.

Kizy Peña, abogada de 40 años, acudió a la protesta con su esposo y bebé en brazos. "Desde que estoy en la universidad estoy en la calle y voy a seguir, son 20 años de lucha", afirmó.

Con un saxofón colgado en su cuello, Julio Vivas, de 17 años, se sumó a las concentraciones en Caracas. "Soy menor de edad y nunca he votado, quiero cuando cumpla los 18 años poder votar en libertad", expresó.

Sobre la fallida rebelión, opina que "son gotas que van llenando el  el vaso". "Voy a seguir exigiendo lo que quiero: una democracia", dijo.

MÁS LEÍDAS