El acuerdo sobre justicia transicional sellado por el Gobierno colombiano y las FARC, que según ambas partes anuncia un cercano fin para el prolongado conflicto interno, generó ayer una oleada de optimismo y satisfacción, aunque también hubo advertencias sobre un riesgo de impunidad.“Estos logros estimulan el esfuerzo de los equipos negociadores”, dijo el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, para subrayar después que “también fortalecen la esperanza de todo el continente americano de ver a Colombia en paz”.
Satisfacción y optimismo por el acuerdo de paz en Colombia
