Un piloto de helicóptero ruso que pasó más de 30 horas en un fragmento de hielo flotante después de perder su pequeño helicóptero en las aguas glaciales del Ártico dijo que no estaba seguro de si hubiera sobrevivido mucho tiempo más si unos rescatistas no hubieran visto su luz de emergencia.Sergey Ananov, de 49 años, que daba una vuelta al mundo en solitario en su aeronave de un motor, se encontraba a medio camino entre Iqaluit y Groenlandia cuando su helicóptero Robinson R22 cayó enpicado en el estrecho Davis el sábado por la tarde.
Rescataron a un piloto ruso que estaba en un trozo de hielo flotante en Ártico
