El presidente de Rusia, Vladimir Putin, regaló una nueva postal de aventurero al sumergirse a bordo de un pequeño submarino en las aguas del mar Negro, en las costas de la anexionada Crimea, para explorar un antiguo galeón de la época bizantina hundido a 83 metros de profundidad.Desde que llegó al Kremlin, hace 15 años, Putin ha hecho gala de su faceta de hombre de acción y deporte, que no le teme a las alturas, a los animales salvajes o a los fríos extremos.
Putin se metió a un minisubmarino
