Dos de las comunas más ricas de Chile pusieron en marcha un polémico sistema de vigilancia con globos aerostáticos, con capacidad de reconocer a una persona a más de un kilómetro y medio de distancia, enfrentando a la seguridad con el derecho a la privacidad.Anclados en dos de los casi únicos focos de marginalidad que aún persisten en las ricas comunas de Las Condes y Lo Barnechea, en el oriente de Santiago, los globos vigilan día y noche, con lluvia, sol o nubes un radio de 30 cuadras a la redonda (alrededor de tres kilómetros).
Dos de las comunas más ricas de la capital chilena utilizan globos aerostáticos con cámaras de alta definición para vigilar día y noche zonas pobres.
Polémico sistema de vigilancia ponen en marcha en Santiago de Chile
