Diana Kim creció en la isla de Maui, en donde su padre era fotógrafo, así que allí aprendió por primera vez lo que a día de hoy es su oficio.Cuando sus padres se separaron, Kim empezó a vivir con amigos y parientes, y perdió contacto con su padre, que estaba “ausente”.
Pasó años fotografiando indigentes y encontró a su padre
