Matthew Radar, un niño de cuatro años de Kentucky, Estados Unidos, ha fallecido después de tomar de la cocina de su casa un bote de canela en polvo e ingerirlo en grandes cantidades. El pequeño trepó hasta el armario en el que la madre guardaba las especias, y comenzó a ingerir la canela de forma abusiva, provocando que se quedara sin respiración y que entrara en un colapso respiratorio.
¿Otra víctima del "reto de la canela"?
