Una niñera quedó embarazada del niño que tenía que cuidar y por este abuso fue sentenciada a 20 años de prisión. Sucedió en el estado norteamericano de Florida, en los Estados Unidos.
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La joven fue sentenciada a 20 años de prisión por violar a un menor de 11 cuando trabajaba como su niñera. Según precisaron fuentes judiciales, la imputada tenía 22 cuándo comenzaron los abusos, que acabaron con ella embarazada.
Marissa Mowry dio a luz al hijo del niño en 2014. El episodio permaneció en secreto durante varios meses, hasta que el chico le contó a su madre lo que estaba ocurriendo.
La víctima tiene hoy en día 17 años y es padre de una criatura de tan sólo cinco. "No pensamos en las mujeres como depravadoras, no lo hice y me costó mucho", aseguró Jennifer Campbell la mamá del damnificado.
La acusada fue detenida en 2017 y enfrentó cargos de "agresión sexual infantil agravada por ser una persona con autoridad sobre la víctima". Mowry aceptó los cargos y permaneció en silencio durante su sentencia. Sin embargo, la defensora pública a cargo le dijo al juez que su cliente aceptó las consecuencias de sus actos y el acuerdo de pasar dos décadas tras las rejas.
Campbell dejó un mensaje a los padres de menores, advirtiendo que "conozcan a las personas con las que están sus hijos. Investiguen todo. Ustedes son los mayores defensores de sus hijos".
