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Sexo virtual en auge

Las modelos eróticas reinventan su negocio ante el boom de demanda por la cuarentena

Editado por Agencias

El erotismo y el sexo en línea ya no bastan. En el confinamiento por la pandemia, las “webcamers”  ahora pasan más tiempo escuchando y ofreciendo consejos de todo tipo a clientes que no saben cómo lidiar con el encierro.

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La demanda de sus servicios no solo ha aumentado un 30%, según empresarios, sino que también se ha diversificado por el nuevo coronavirus. Ahora “somos como las psicólogas para los usuarios”, dice una modelo webcam de 26 años, que en este negocio se hace llamar Ángela.

La COVID-19 “es un tema de conversación y de preocupación para muchos, y nosotros pues tratamos de ayudarlos”, asegura esta mujer tatuada y de cabello lila. “Si bien ofreces algo erótico, también ofreces compañía, una sonrisa, calidez”.

Con casi la mitad de la humanidad en cuarentena por un virus que ya superó los 110.000 muertos, muchas trabajadoras de este sector escapan, de momento, al desplome de la economía global.

Antes de que empezara a regir el aislamiento obligatorio, algunas modelos ofrecía shows eróticos virtuales durante seis o siete horas diarias. El tiempo de trabajo sigue siendo el mismo, pero la rutina ha cambiado: ahora una sesión suya lleva ejercicios físicos, recomendaciones de dietas y consejos económicos.

Encierro obligatorio

Christophe Soret es el portavoz de CAM4 en Francia, una de las páginas más frecuentadas del sector. Asegura que el número de usuarios en todo el planeta subió 33% en el último mes, con un promedio de 18,5 millones de visitas diarias en su plataforma. Solo los bailes eróticos privados tuvieron un alza de 15%.

El aumento “solo puede deberse a los confinamientos, porque no habíamos visto una progresión así en años”, apunta.

Con unos 40.000 modelos webcam -de los 150.000 que hay en el mundo, donde el 90% son mujeres-. Algunas modelos pueden ganar unos 225 dólares al día. Otras, a lo largo del mes, apenas reúnen unos 243 dólares, el equivalente a un salario mínimo en algunos países de latinoaméricanos.

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