El presidente de , Emmanuel Macron, dijo que ha escuchado la cólera de los "chalecos amarillos" que protestan contra el alza de los impuestos a los carburantes pero señaló que no renunciará a esta medida "frente a la alarma medioambiental".
"Debemos escuchar las protestas de alarma social, pero no debemos hacerlo renunciando a nuestras responsabilidades para hoy y mañana, porque existe también una alarma medioambiental", dijo el mandatario francés en un discurso en el Palacio del Elíseo retransmitido en directo por televisión.
"He aprendido de los últimos días que no debemos abandonar el rumbo cuando es correcto", añadió el presidente.
No obstante, tendiendo la mano a los manifestantes, anunció que los impuestos sobre los carburantes serán adaptados en función de las fluctuaciones del precio del barril del petróleo, para proteger el bolsillo de los ciudadanos más modestos.
"Me niego a que la transición ecológica acentúe las desigualdades entre territorios y dificulte aún más la vida de nuestros conciudadanos que viven en zonas rurales o periurbanas", dijo el jefe de Estado en un discurso de casi una hora en el que abordó un amplio abanico de temas vinculados a la energía y el transporte.
