José Francisco Contreras está sentado a la puerta de su casa, en México DF. Los vidrios rotos de las ventanas y una férula en el tobillo son los únicos signos visibles de la pesadilla que vivió el lunes: el tornado que golpeó Ciudad Acuña y causó 13 muertes, y que todavía siente dentro de su cabeza.Contreras y su mujer, Araceli Alcalá, viajaban en el coche cuando comenzó a soplar un fuerte viento y a llover torrencialmente. Intentaron dar la vuelta para regresar a casa pero el tornado les atrapó y levantó el coche.
Los desgarradores relatos de los sobrevivientes del tornado en México
