Más de 9.000 cocodrilos propiedad de una familia hondureña acusada de narcotráfico siguen pasando hambre, pese a que las autoridades se comprometieron a apoyar su cuidado, informó este miércoles a la AFP el encargado de los animales."Apenas están comiendo un 30%", lamentó Antonio Mejía, empleado de la familia hondureña Rosenthal, acusada en Estados Unidos de lavado de activos y narcotráfico, razón por la cual les fueron congeladas sus cuentas bancarias, incluidas las que eran utilizadas para pagar el mantenimiento del refugio.
Los cocodrilos de la familia acusada de narcotráfico siguen pasando hambre
