Los atentados de París y el hallazgo de un pasaporte sirio cerca de uno de los suicidas avivan las tensiones en la UE sobre la acogida de los migrantes, puesto que los partidarios de la línea dura estiman fundados sus temores.Frente a ellos, el presidente de la Comisión Europea Jean-Claude Juncker intervino el domingo en defensa de la línea aplicada hasta ahora, asegurando que no hay motivo para "revisar en su conjunto las políticas europeas en materia de refugiados".
Los atentados en Francia reavivan las divisiones sobre la política de refugiados en Europa
