La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, cuestionó el pedido de renuncia formulado el lunes por el ex mandatario Fernando Henrique Cardoso, líder del opositor Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), al mismo tiempo que un juez del Supremo Tribunal Federal salió en defensa de la presidenta al cuestionar un eventual juicio político y advertir que el mercado minorista de la política no puede derrotar a instituciones.Rousseff hizo ayer una evaluación crítica de las declaraciones de Cardoso y consideró que éste “quiso sacar provecho” de la manifestación del domingo pasado que exigió un “impeachment” como denominan al juicio político de la Jefa de Estado.
Dilma consideró que Cardoso “quiso sacar provecho” de la manifestación del domingo que exigió un impeachment. Un opositor admitió que aún no están dadas las condiciones para someter a la president
La presidenta de Brasil rechazó pedido de dimisión de la oposición
