La decisión de abrir las fronteras de Alemania a los refugiados atrapados en Hungría dañó la imagen hasta ahora casi impoluta, de la canciller en su propio país, indicaron hoy varios sondeos de opinión.
El alto nivel de popularidad del que gozaba Angela Merkel, entre otros factores por su gestión de la crisis de la deuda griega, cayó por primera vez esta semana en el tercer mandato de la líder conservadora.
