La longevidad sin precedentes de Isabel II en el trono ha contribuido a la estabilidad al Reino Unido en un periodo de grandes cambios, pero ha retrasado la llegada de sangre joven.A sus 89 años, la reina batirá, el 9 de septiembre, el récord de permanencia en el trono británico en poder de su tatarabuela Victoria, que reinó 63 años y 216 días. Absolutamente nada permite pensar que esté dispuesta a abdicar en su primogénito Carlos, príncipe de Gales.
La eterna Isabel II va por el récord
