Rumeysa Gelgi es la adolescente más alta del mundo. No hay ninguna chica que a su edad -19 años- mida más que sus 2,13 metros. Muchos pensarán que con esos guarismos Gelgi podría ser una estupenda jugadora de baloncesto, pero nada más lejos de la realidad: no se puede mover más que en silla de ruedas y gran parte de su cuerpo está paralizado.
La vida de esta chica no ha sido un camino de rosas. "Me di cuenta de mi estado de salud cuando tenía unos cinco o seis años", contó.