Alimentar al líder mundial de 1.000 millones de católicos es una tarea sobrecogedora, pero la chef Lidia Bastianich dijo que los platillos que le sirvió a Francisco durante su estancia de 40 horas en Manhattan fueron a la vez sencillos, sofisticados e incluso espirituales.Tomates frescos, langosta de mar al vapor y burrata casera —una mezcla de muzzarella con crema— recibieron al papa Francisco en su primera noche en Nueva York, donde la célebre chef dijo que su menú se inspiró en la humildad y sencillez del pontífice.
La chef que le cocinó al Papa
