Trece de los 33 mineros rescatados la semana pasada participaron de una misa este domingo en el
yacimiento San José en recuerdo de los 70 días que estuvieron atrapados a 700 metros bajo tierra.
La expectativa periodística y la gran cantidad de personas que llegaron a participar de la
ceremonia ecuménica provocaron que el cuerpo de Carabineros (policía) interviniera para proteger a
los mineros, reportó la agencia de noticias DPA.
Tras un breve recorrido por las carpas donde sus familiares esperaron desde el derrumbe del 5
de agosto hasta el rescate, los mineros entraron a la carpa donde se realizó la misa y la ceremonia
de acción de gracias.
"Es súper lindo estar acá, en algún momento pensamos que la perforadora (T-130) se había
echado a perder, por eso ahora estamos muy contentos de estar con vida", dijo el minero Claudio
Yáñez, uno de los asistentes al acto religioso.
"(Causa) mucho dolor al recordar todo lo que vivimos adentro, fuerte ver el sufrimiento de
ellos (las familias) afuera e imaginarse todo lo que pasaron ellos y nosotros", agregó Daniel
Herrera.
Al mismo tiempo que se realizaba la ceremonia, un grupo de trabajadores de la empresa San
Esteban, a cargo de la mina San José, llegaron al campamento para exigir el pago de sus finiquitos.
"San Esteban, no somos 33, somos 300" y "70 días sin plata y trabajo. Finiquito ya. No nos
roben" fueron algunas de las consignas que escribieron en carteles para reclamar por ayuda, a la
vez que amenazaron con tomarse el campamento en espera de una solución.
La empresa San Esteban está en medio de un proceso judicial en el que se evaluará la
posibilidad de arrendar sus activos a otra minera con mayot respaldo financiero o decretar la
quiebra.
Además debe resolver los pagos de los más de 300 trabajadores que quedaron sin trabajo
después de que se cancelaran las faenas de la mina debido al accidente que dejó a los 33
trabajadores atrapados.(Télam)
