Una jueza federal en Washington bloqueó este viernes el uso de deportaciones aceleradas promovidas por el gobierno de Donald Trump. La medida apuntaba a expulsar rápidamente a miles de inmigrantes en Estados Unidos que habían ingresado legalmente bajo libertad condicional.
Revés para Donald Trump
La jueza Jia M. Cobb, del Tribunal del Distrito de Columbia, ordenó detener las expulsiones sin audiencia ni representación legal. El fallo responde a una demanda de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes como CHIRLA, CASA y la Red UndocuBlack.
Los grupos denunciaron que el gobierno de Estados Unidos está aplicando un sistema de deportación “profundamente defectuoso”, tras eliminar en marzo un programa de la era Biden que permitía el ingreso regulado de extranjeros por la frontera sur.
Justicia frena cambios en la política de inmigración
El fallo protege a personas amparadas por programas como “Operación Aliados Bienvenidos” o el patrocinio humanitario CHNV, creado para inmigrantes de Cuba, Haití, Venezuela y Nicaragua. Según la jueza, el Ejecutivo no puede cambiar las reglas a mitad de camino. “La ley prohíbe ese giro”, afirmó.
En su escrito, Cobb criticó duramente las tácticas de deportación actuales, comparándolas con las de los regímenes autoritarios que estos inmigrantes intentaban dejar atrás: “Agentes vestidos de civil que detienen sin explicación… esto no debe parecerse al país del que huyeron”.
El gobierno de Donald Trump busca alcanzar 800 deportaciones por día, pero este fallo marca un obstáculo en ese plan.
El futuro del programa CHNV en Estados Unidos
La Casa Blanca eliminó el programa CHNV, que había beneficiado a más de 530.000 inmigrantes. Argumenta que no cumple con sus objetivos ni es coherente con la política exterior del país.
Sin embargo, activistas como Angélica Salas (CHIRLA) y Ama Frimpong (CASA) advirtieron que la batalla legal continúa. Exigen que los inmigrantes tengan su día en corte y acceso a una vía justa para quedarse en Estados Unidos.




