El gobierno italiano no pudo seguir dandole la espalda a la crisis europea y anunció que en losprimeros días de junio aprobará una corrección de los presupuestos del Estado por un valor de
Berlusconi prepara una reducción del gasto de 27.500 millones de euros mientras que Sarkozy
pretende extender la edad jubilatoria y gravar las rentas más altas