Inmigrantes que estuvieron detenidos en un suburbio de Denver mientras se procesaba su deportación demandaron a la empresa privada que los tenía presos y alegaron que les habían prometido un dólar diario para realizar tareas de limpieza, a veces bajo amenaza de encierro en solitario.Lavaban los inodoros, barrían y trapeaban los pisos, lavaban ropa, preparaban y servían comidas entre otras tareas, según los abogados que iniciaron la demanda en nombre de nueve detenidos, algunos de los cuales recuperaron la libertad.