Una neonatóloga alemana de origen judío, a la que se privó de terminar la carrera durante el régimen de Adolf Hitler a causa de su ascendencia, logró completar su tesis a la edad de 102 años, convirtiéndose en la universitaria más anciana en recibir el título de doctorado.Según el periódico 'The Washington Post', a Ingeborg Rapoport (su apellido de casada) le negaron en 1938 el derecho a defender su tesis doctoral sobre la difteria, una infección que se encontraba entre las principales causas de muerte de niños en Europa y EE.UU. en aquel momento. Debido a que su madre era judía, Rapoport fue considerada inelegible para el avance académico por el régimen nazi.
Hizo la tesis a los 102 años y obtuvo lo que le negaron los nazis
