El papa nombró nuevos cardenales, entre ellos el arzobispo emérito de Tucumán, monseñor Luis Héctor Villalba, en una ceremonia en la Basílica de San Pedro con la presencia del papa emérito Benedicto XVI, y que fue calificada de "histórica" por la delegación argentina encabezada por el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez, y el embajador ante la Santa Sede, Eduardo Valdés.
Durante el acto, el Papa dijo que los nuevos cardenales de la Iglesia Católica deben tener un "fuerte sentido de la Justicia", los instó a practicar la caridad y a "amar sin límites" con "fidelidad a las situaciones particulares".
