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Así define al Papa el teólogo y escritor Bodo. “En cada oportunidad atención llamará la atención sobre la desigualdad”.

“Es un jesuita, pero franciscano en su actitud”

Ciudad del Vaticano. Si hubo una señal de que el jesuita que llegó de la Argentina sería un tipo muy diferente del Papa, ésta fue su decisión de usar como nombre pontificio el de San Francisco de Asís, el fraile del siglo XIII que renunció a sus riquezas para servir a los pobres.

El “Papa de los pobres”, el primer pontífice que optó por llamarse Francisco, ha hecho llamadas sin aviso a enfermos, ancianos y desempleados, y se tomó a pecho la llamada del santo para “reconstruir mi iglesia” a través de un proceso de reformas radicales de la burocracia vaticana. “Él es un jesuita, pero es muy franciscano en su actitud”, dijo el reverendo Murray Bodo, autor de dos decenas de libros sobre la espiritualidad franciscana. “En cada oportunidad que tenga llamará la atención sobre la desigualdad en la economía, sobre la injusticia en los sistemas económicos”.

Sin embargo, sigue siendo en gran medida un jesuita, con el sello misionero de la Compañía de Jesús y su estilo de gobierno colaborativo pero autoritario.

Cuando el papa Benedicto XVI abdicó, insistió en que permanecería “escondido del mundo” en oración. Pero Francisco lo ha persuadido lentamente de salir de su retiro y le ha dado un papel cada vez más público en la Iglesia, con la creencia de que no se le debe marginar en un museo como si fuera una “estatua”.

Benedicto acompañó a Francisco para el nombramiento de 19 nuevos cardenales, fue entrevistado para un próximo libro sobre el papa Juan Pablo II y se tomó el tiempo para escribirle a un periodista italiano insistiendo en que no había sido presionado para renunciar.

Con un Benedicto que está cada vez más de vuelta bajo los reflectores, las comparaciones con su sucesor, mucho más agradable para las multitudes, probablemente pasarán a un primer plano, para bien o para mal.

“Para decirlo en palabras sencillas, para entender a Benedicto usted tiene que leer lo que escribe”, dijo Nichols, arzobispo de Westminster. “Para entender a Francisco, usted tiene que mirar lo que hace”.

Lo que vieneFrancisco prevé un viaje muy publicitado a la Tierra Santa en mayo y una visita a Corea del Sur en agosto.

Entretanto, debe avanzar con las reformas de la burocracia del Vaticano, donde ha creado una nueva secretaría de finanzas paralela a la secretaría de Estado y donde una reforma del banco vaticano plagado por escándalos.

En octubre será el sínodo sobre la familia. Las encuestas enviadas a católicos de a pie en todo el mundo muestran que la gran mayoría rechazan las enseñanzas de la Iglesia sobre la anticoncepción, el divorcio y la homosexualidad.

Fuente: AP.

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