Un enfermero español que trabaja en un hospital de Gran Bretaña, se ofreció como voluntario para probar una vacuna contra el coronavirus. Además, dejó la dirección de enfermería en la que trabajaba para volver a primera línea, donde asegura que vive el horror del Covid-19.
Te puede interesar: Pandemia. El Gobierno de Mendoza denunció al empleado de la bodega contagiado y a sus amigos
Joan Pons Laplana aseguró: “Estoy harto del coronavirus. Quería aportar mi granito de arena, viví el horror de este coronavirus, la experiencia de mis pacientes, la soledad, la vida de muchos de mis pacientes se me escapó de las manos. He tenido que ser hijo, padre, esposo de mis pacientes porque no podían tener a sus seres queridos a su alrededor”.
Te puede interesar: ProCreAr 2020: cómo se amplió el crédito, cómo inscribirse y los últimos ganadores
“Cuando la universidad de Oxford me envió un email pidiendo voluntarios, gente que estuviera con alto riesgo de contagio, no lo dudé en dar un paso al frente en esta historia para acabar de una vez por todas con el coronavirus”, expresó Joan a Radio Nihuil.
Y bromeó sobre la situación: “Ahora me siento como un atleta olímpico porque cada semana me hacen pruebas, tengo que ver si soy positivo o negativo”.
Dijo que le inyectaron la vacuna y cada semana debe hacerse pruebas en la nariz y gargantas, las manda a Oxford y le devuelven los resultados en 24 horas. “Una vez por mes tengo que ir al hospital para una revisión médica, y hacerme una analítica para ver si estuve en contacto con el virus o no. Tengo que tomarme la temperatura y rellenar un formulario en internet por si tengo algún síntoma o algún problema”, indicó el enfermero.
“La vacuna es efectiva cuando el virus entra y la vacuna intenta pararlo. Para mí o mis compañeros la posibilidad de contagiarse es más alta que cualquier otra persona, y lo que buscan es que alguno de los voluntarios dé positivo. Si diera positivo me harían un seguimiento más cercano, debería aislarme, ponerme en cuarentena y ver si la vacuna que me inyectaron es efectiva. Para finales de agosto quieren tomar la decisión si es efectiva o no”, explicó Joan.
Te puede interesar: Tarjeta Alimentar y jubilaciones: quiénes cobran este martes 16 de junio
El enfermero detalló que los científicos de esta vacuna investigan que el coronavirus es muy parecido al resfriado común de los chimpancés, por lo que tomaron ese virus y le añadieron proteínas del Covid-19 en el ADN. “La intención es que mi sistema inmunitario produzca anticuerpos contra esta proteína. Por lo tanto, en el caso que en el futuro me invada mi cuerpo y me atacara ya tendría los anticuerpos para luchar contra esta proteína específica y acabar con el coronavirus antes que ataque todo mi cuerpo”.
Contó que en el hospital donde trabajan pusieron todo en pausa: “Paramos todas las operaciones, todo lo que no era esencial, las consultas externas, y nos concentramos en poder absorber el potencial que tenía este virus. En la unidad que yo trabajo, es muy pequeñita, tiene 8 camas, pero nos aumentamos hasta 30 y pudimos absorber el pico de la demanda. Aunque una cosa es triplicar la capacidad, aunque también se necesitan enfermeros, médicos y personal sanitario. Por eso yo dejé mi puesto de dirección de enfermería y bajé a primera línea, porque tenía que luchar con mis compañeros”.
Dijo que el miedo constante de contraer el virus lo vive “con mucha ansiedad. Siempre está detrás de tu cabeza, una semana vas a la unidad y ves que compañeros no están porque fueron confinados porque dio positivo. Cualquier acción que estás haciendo con tu paciente te puede contaminar. Un día tuve un ataque de pánico y no pude entrar a mi unidad, no pude enfrentarme ese día con la muerte, con el coronavirus”.
