Amanda Sousa, una mujer brasileña de 37 años, fue detenida en junio pasado en el estado de Santa Catarina, tras llevar a cabo una de las estafas más insólitas de los últimos tiempos. Durante aproximadamente 14 meses, se hizo pasar por una niña de 12 años autista que había escapado de un padre abusivo en el norte del país vecino.
La estafadora de 37 años que se hacía pasar por una niña de 12 años
La mujer tenía antecedentes por estafas similares, por lo que ahora quedó radicada en una cárcel
La estafadora logró integrarse completamente en una familia evangélica, que la acogió como hija adoptiva, le celebró un falso cumpleaños y estuvo a punto de formalizar su adopción. La Policía de Brasil la arrestó en la vivienda de la familia tras una denuncia de sus verdaderos parientes que revelaron su identidad real.
La estafa comenzó cuando Amanda Sousa se presentó en una iglesia local afirmando ser una menor en situación de vulnerabilidad extrema. Contó una historia dramática de maltrato y abuso que conmovió a la comunidad religiosa. Los feligreses le brindaron apoyo inicial, y pronto una pareja sin hijos la recibió en su hogar.
La estafa de la falsa niña
Para mantener la estafa, Amanda Sousa adoptó comportamientos infantiles extremos: hablaba con voz aguda, jugaba con muñecas, usaba chupete y mamadera, dormía con una manta de consuelo y simulaba terrores nocturnos. Explicaba su apariencia adulta alegando tratamientos hormonales forzados durante su infancia y autismo, lo que justificaba ante los demás su físico maduro.
La familia, convencida de su historia, le dio cuidados médicos y hasta costosos medicamentos. Le organizaron una fiesta de cumpleaños de 12 años y avanzaron en trámites de adopción. Durante todo ese tiempo, la supuesta niña recibió afecto, techo, comida y atención que, según las autoridades, era el objetivo principal de la estafa. Vecinos y miembros de la iglesia describieron a “Gabriele” como una niña dulce pero con necesidades especiales, sin sospechar jamás la verdad.
La verdad llegó cuando la verdadera familia de Amanda Sousa, alertada por reportes mediáticos o contactos, denunció el caso a las autoridades. No se trataba de un incidente aislado. La mujer tiene antecedentes por fraudes similares en varios estados de Brasil desde al menos 2018, con al menos 7 casos documentados. En 2023, por ejemplo, fue detenida en Río de Janeiro bajo otra identidad falsa, posando nuevamente como una niña vulnerable.
Amanda Sousa fue trasladada a la cárcel de mujeres, donde enfrenta cargos que podrían sumar condenas significativas por los múltiples estafas.






