El pueblo italiano de Sellia aprobó una ordenanza que establece la "prohibición de morirse" a sus vecinos, la mayoría ancianos, con el fin de frenar la despoblación. Además, impone el pago de más impuestos a quienes no se cuiden.La ordenanza en esta pequeña localidad medieval en el que el 60 % de la población son ancianos de más de 75 años, la mayoría mujeres viudas, entró en vigor el miércoles y busca que los pobladores "se preocupen de su salud", explicó el alcalde Davide Zicchinella.
En un pueblo de ancianos multarán a los que no cuiden su salud
