Con oraciones y el repique lúgubre de campanas, los habitantes de Mississippi y Louisiana conmemoraron el sábado el décimo aniversario del día en que el huracán Katrina azotó ambos estados, y a la vez se celebró la fortaleza de una región que aún se recupera de un desastre que dejó más de 1.800 muertos y daños superiores a los 151.000 millones de dólares.En declaraciones ante dignatarios en el monumento de Nueva Orleans a los muertos no reclamados ni identificados, el alcalde Mitch Landrieu recordó los días oscuros después de la monstruosa tormenta y la manera en que los habitantes de la ciudad se apoyaron entre ellos.
En Nueva Orleans se conmemoró el décimo aniversario de Katrina
