Los propietarios de perros en Irán podrían ser castigados hasta con 74 latigazos si prospera una nueva ley promovida por diputados conservadores para prohibir estos animales en las calles y en las casas.
En ese país acariciar a un perro o entrar entrar en contacto con su saliva está considerado "najis", es decir un contacto directo que deja el cuerpo impuro.