Una pequeña se mece en un columpio mientras sus pies casi tapan la cima del volcán más pequeño del mundo: un cráter engullido en medio de la colonia Libertad, rodeado de juegos para niños, en Puebla, México, una zona urbana humilde.Hasta hace nada el Cuexcomate, cuyo término en náhuatl quiere decir "olla de barro" o "lugar para guardar", era un agujero de aguas sulfhídricas en el que se acumulaba la basura que arrojaban los vecinos. "Estaba "vandalizado" todo. Había grafitis por todas partes y hubo que hacer un trabajo de limpieza y rehabilitación para poder ofrecer la visita a esta desconocida joya", explicó Diego Armando Hernández, guía de este tapón de lodo, piedra y agua.
El volcán más pequeño del mundo
