¿Cómo lucía realmente Jesús? Es una pregunta sempiterna, a la que estudiosos y científicos aún intentan dar respuesta.La imaginación ha suplido la ausencia de dibujos o retratos de la época, ADN y evidencia corporal, con nuestra propia imagen de Jesucristo.
El verdadero rostro de Jesús, según la antropología forense
