Lo que comenzó como una tragedia en la guardia de un centro de salud en Pocitos, Bolivia, se confirmó este sábado como un filicidio seguido de suicidio, aunque restan peritajes para cerrar esta hipótesis. El informe forense reveló que la menor de 4 años, trasladada por su padre desde Salvador Mazza (Salta) este viernes, fue asesinada.
Testigos y médicos intervinientes en el caso dieron cuenta de que el hombre llegó a la guardia del hospital de Pocitos, en Bolivia con su hija ya sin vida, tal vez esperando que de alguna manera no fuera así o que los médicos lograran reanimarla. Pero al recibir la confirmación del deceso de la pequeña, su padre sacó un arma y se disparó en la cabeza en medio de la guardia, frente a personal sanitario y otros pacientes que esperaban su turno para ser atendidos.
La autopsia del presunto agresor ratificó que se trató de un suicidio por traumatismo de cráneo severo.
Los resultados de la autopsia de la pequeña
El informe médico conocido este sábado determinó que la causa de muerte de la niña fue asfixia mecánica por compresión (estrangulamiento) en el pecho y abdomen. Además, los peritos detectaron:
- Múltiples lesiones previas: signos de maltrato crónico que datarían de semanas o meses atrás.
- Muerte violenta: el carácter del deceso fue calificado legalmente como homicidio.
El hecho: asesinato y suicidio en la guardia
La investigación quedó en manos del Ministerio Público de Bolivia, que ahora lidera las actuaciones para reconstruir el entorno de la víctima. El foco está puesto en determinar si existían denuncias previas por violencia y el grado de responsabilidad de otros familiares en el contexto de maltrato que muy probablemente sufría la niña antes de ser asesinada por su padre (principal hipótesis que todavía debe confirmarse, pero que evidentemente es la más probable.




