Jacques Sayagh es un parisino de 50 años que ha hecho de la calle su particular gimnasio. Las rejas de los edificios, las farolas, las veredas o el asfalto. Todo le vale al francés para ejercitar su cuerpo y lucir bíceps y tórax por las calles de París.
Jacques Sayagh es un parisino de 50 años sin hogar que ha hecho de la calle su particular gimnasio. Las rejas de los edificios, las farolas, las veredas o el asfalto. Todo le vale al francés para ejercitar su cuerpo y lucirlo. Video.
El vagabundo que convirtió las calles de París en su gimnasio

La historia de este francés vagabundo tiene un punto común al de otros muchos sintecho: las drogas y el alcohol. Pero el documentalista Julien Goudichaud se fijó en la inusual vida de Jacques, alejada de la del resto de mendigos y grabó un clip que se puede ver en YouTube desde el 4 de diciembre.
Sayagh recorre las calles de la capital francesa con sus escasas pertenencias: algunas máquinas para ejercitarse fabricadas por él mismo y sus dos perros. "La gente no entiende por qué duermo en el suelo, pero nunca siento frío", asegura en el video.
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Pero Jacques tiene un objetivo. Lo de convertir la calle en un gimnasio rodante es un proceso para conseguir un fin: ganar el Gran Premio de los Pirineos, un concurso de fisioculturismo que tendrá lugar el 25 de abril del año que viene.
Es por eso que está realizando una dieta de 1.500 calorías y se entrena cada día en las calles de París. "Tengo nietos. No quiero que piensen que su abuelo es un imbécil. Quiero que estén orgullosos de mí… eso es todo lo que quiero", afirma Jacques.